
De la masa de cacao a la crema de chocolate para untar
Una crema de cacao que se puede servir con cuchara parte de un objetivo de textura distinto al de una barra de chocolate. Ambas pueden contener masa de cacao, pero una necesita ceder bajo el cuchillo, mientras que la otra está diseñada para mantener su forma. La diferencia está en toda la formulación: sus grasas, partículas y temperatura.
La ruta que sigue a la masa de cacao
Nuestra serie principal llega a la masa de cacao después de la molienda y el refinado. A partir de ahí, quien elabora el producto puede dar forma a una barra, preparar una bebida o combinar cacao con otros ingredientes para hacer una crema para untar. Este artículo explica esa última ruta; no es una fórmula para reproducir un frasco específico.
¿Qué mantiene blanda una crema para untar?
La manteca de cacao da al chocolate gran parte de su comportamiento al solidificarse. Añadir otras grasas cambia cómo se comporta ese sistema graso; los aceites de los frutos secos pueden ablandar el chocolate en lugar de reforzar la estructura firme que se busca en una barra. El resultado depende del tipo y la proporción de grasa, no simplemente de añadir más de algo aceitoso. [1]
La textura también proviene de los sólidos. Una investigación sobre chocolate oscuro fundido encontró que el contenido de grasa, la distribución del tamaño de partícula y la lecitina afectaban el flujo, con interacciones entre ellos. En ese estudio, las partículas más finas no produjeron automáticamente un chocolate más fluido. Quien elabora el producto debe considerar tanto las partículas como la grasa disponible a su alrededor. [2]
La suavidad y la facilidad para untar son distintas
La suavidad describe cómo se sienten las partículas en la boca. La facilidad para untar describe qué tan fácilmente se mueve el producto al empujarlo. Una mezcla finamente molida todavía puede sentirse espesa. A la inversa, una mezcla que fluye fácilmente todavía puede contener una sensación arenosa perceptible. La investigación sobre el chocolate ayuda a explicar por qué moler durante más tiempo no es una estrategia completa para la textura. [2]
Para hacer una comparación útil en la cata, evalúa dos cremas para untar a la misma temperatura. Observa con qué facilidad pasa un cuchillo por cada una, si la textura se siente arenosa o suave, y cómo se desarrollan los sabores de cacao y frutos secos. Son observaciones distintas; un juicio general de «cremoso» puede ocultarlas.
Los frutos secos aportan sabor además de grasa
Un experimento de 2025 cambió las condiciones de tostado de las avellanas utilizadas en cremas de chocolate para untar. Las puntuaciones de aroma y sabor cambiaron, mientras que varias propiedades de textura medidas no presentaron diferencias significativas. Ese resultado se aplica a las formulaciones con avellanas evaluadas, no automáticamente a todos los frutos secos o recetas. Aun así, muestra por qué un productor debe evaluar el sabor y la textura de manera independiente. [3]
La crema de cacao y nueces de Brasil de XOL
La presentación publicada de XOL describe su crema para untar como elaborada con dos ingredientes: cacao molido a la piedra y nueces de Brasil. Es un ejemplo de cómo llevar el cacao más allá de una barra al combinarlo con un ingrediente de frutos secos. La descripción pública no especifica una fórmula ni una secuencia de procesamiento, por lo que aquí no se afirman proporciones ni temperaturas de producción. [4]
Una crema de frutos secos contiene el alérgeno del fruto seco que lleva su nombre. Sigue las indicaciones de almacenamiento del propio producto; una variación casera con agua, leche o fruta fresca es una formulación distinta y no puede asumir la vida útil de un frasco comercial.
Sigue explorando
Vuelve a la molienda y el refinado, compara la manteca de cacao, o sigue la otra ruta hacia las barras de cacao XOL.
Fuentes
[4] XOL — Cacao & Brazil Nut Spread product introduction.








Comentarios